En la actualidad, con el creciente predominio de las compras en línea, se ha visto un incremento en estafas que se originan a través de anuncios falsos en Facebook. Estas estafas suelen comenzar con la creación de sitios web, aplicaciones móviles o anuncios en redes sociales que suplantan a empresas reconocidas.
Los estafadores suelen crear tiendas electrónicas falsas que imitan a tiendas ampliamente reconocidas, utilizando logotipos, eslógans y URLs similares a los reales. Estos sitios fraudulentos ofrecen productos populares a precios considerablemente más bajos que los habituales.
Ante esta situación las pérdidas podrían no detenerse ahí: los estafadores pueden crear sitios, aplicaciones o enlaces falsos en anuncios emergentes y en cupones de correo electrónico con "malware" que infecta los dispositivos y recopila información personal para su uso en el robo de identidad.
Recomendaciones:
- Cuando utilices un motor de búsqueda, observa que el link que seleccionas, sea el correcto. Los estafadores pueden comprar publicidad para que sus resultados salgan primero.
- Compara antes de comprar. Comprueba los precios de varios minoristas para determinar si una oferta es real, o es demasiado buena para ser cierta.
- Investiga los productos o marcas desconocidos. Busca el nombre con términos como “estafa” o “queja”, y revisa las reseñas.
- Comprueba que los números de teléfono y las direcciones en los sitios de las tiendas son auténticos, para que puedas ponerte en contacto con el vendedor en caso de verificar los precios o si tienes problemas.
- Revisa dos veces los URL y los nombres de las aplicaciones. Las letras faltantes o cambiadas pueden ser una estafa, y son fáciles de pasar por alto.
- No asumas que un sitio web minorista es seguro porque está encriptado. Muchos sitios fraudulentos utilizan el cifrado “https://” al inicio de la URL para proporcionar una falsa sensación de seguridad. Utiliza otros medios para confirmar si un sitio es legítimo.